• la oveja ciega

Adelanto de obra: lo que quieres

Lo que quieres es que venga una mujer y te rescate, que se haga cargo de ti, que tenga la culpa y todo. Que cada día te reciba con ganas de extraer de tu ser el veneno del cansancio, como una máquina de diálisis. Que sea tu madre y te cuide, te defienda, te proteja. Quieres que ella rellene con ternura tus dolorosas cárcavas de incertidumbre, que te envuelva y vele tus sueños. Que te nutra con alimentos que te harán olvidar lo que no fuiste y que te diga quién eres. Que te embriague con perfumes que anulen tu corteza pre-frontal. Quieres que llegue como algo inevitable, como un cometa que estalla justo en tu torre, derribando la cabeza y arrastrando al cuerpo por los arenales infernales del deseo. Que estire tu piel y caliente tu sangre, que despierte tus músculos y lubrique cada articulación, como si fuera el virus que trajo la vida a la tierra que entra en tu genoma, y te confiere la fuerza de millones de años de evolución. Que dependa de ti de manera vital, un simbionte exclusivo. Tú serías el único dios de su religión y eso te haría crecer feliz. Quieres que ella acepte tu naturaleza sin esperar nada, ni promesas, ni chocolates, ni confianza, ni flores, ni viajes, ni reciprocidad. Que te deje ir y que te deje volver, como si fueras su gato, y que en el intermedio se cultive para permanecer joven, bella, inteligente, sexy, para ti.

¿Y tú? ¿Sabes qué quiero?


La oveja ciega